Creemos que mamá todo lo puede, que no siente cansancio, que no sufre la imagen que vemos. Como pasan los años entonces, recién descubrimos que mamá también sufre, se cansa y llora por nosotros en silencio, en su cuarto a puerta cerrada, ella siempre está triste, a veces dice que se aburre, que ya no tiene fuerzas, ella calla y oculta su dolor y nosotros la vemos como todo los días, con su sonrisa, pero nadie entiende su pena. Mamá sobrevive de las tragedias, que hayan pasado en casa, siempre está perdonando a sus hijos, es capaz de llevarnos de la mano nuevamente, como cuando éramos niños, quería mostrarnos un nuevo mundo, no entendemos sus lágrimas, la preocupamos, pero ella tiene algo muy bello, la ternura de una madre buena. Sabemos que no la entendemos, la necesitamos, pero nunca se lo decimos. Ella nos protege con sus brazos fuertes, sus manos suaves acarician nuestro rostro, nos necesita tanto como nosotros a ella, debemos abrazarla y hacer que sienta nuestro amor, que sienta que estamos allí con ella, que es valiosa. De esa forma llegaremos a mamá, para que no esconda su dolor... que su corazón este contento, que sepa que la amamos... para que ya no este triste...
“El amor llega cuando menos lo esperamos, cuando no vamos en busca de él. Si andas a la caza del amor, jamás encontrarás la pareja adecuada. Así sólo se crea ansiedad y desdicha. El amor no está nunca afuera; lo llevamos dentro. No insistas en que el amor venga inmediatamente. Quizás no estés preparado para él, o tal vez no estés lo bastante evolucionado como para atraer el amor que anhela.” Saludos, Dios te bendiga, ANTONIETA
Mira alrededor de tí y cuenta las cosas positivas que tienes.
Mientras más nos enfocamos en los logros positivos que poseemos, más grandiosos nos sentiremos. Pues los logros nos hacen sentir victoriosos y es eso que todos buscamos: la victoria.
La victoria no es realmente una victoria sobre alguien, sino la victoria sobre mi mismo, sobre mis negatividades y problemas. Cuando tengo victoria sobre esto, entonces todo en el mundo estará a mi alcance. SALUDOS, DIOS TE BENDICE ANTONIETA
Esta mañana desperté emocionado con todas las cosas que tengo que hacer antes de que el reloj marque la medianoche. Tengo responsabilidades que cumplir hoy... Soy importante. Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener. Hoy puedo quejarme porque el día está lluvioso... o puedo dar gracias a Dios porque las plantas están siendo regadas gratis. Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero... o puedo estar contento de que mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia. Hoy puedo quejarme de mi salud... o puedo regocijarme de que estoy vivo. Hoy puedo lamentarme de todo lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo... o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido. Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas... o puedo celebrar que las espinas tienen rosas. Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos... o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones. Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar... o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo. Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela... o puedo abrir mi mente enérgicamente y llenarla con nuevos y ricos conocimientos. Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar... o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente, cuerpo y alma. Hoy el día se presenta ante mí, nuevo, limpio... esperando a que yo le dé forma y aquí estoy, el escultor que tiene que darle forma. Lo que suceda hoy depende de mí... Yo debo escoger qué tipo de día voy a tener. Ten un gran día... A menos que tengas otros planes. Antonieta
Hola Jorge Luis...te cuente que estuve casi 40 dias en tu País, exactamente en La Cumbre, conocí varios lugares, entre ellos Buenos Aires...he quedado prendada de tu País, me encantó mucho su gente, su amabilidad. Creo que pronto volveré. Te dejo un saludo cariñoso.